Kiva mirando a India

Kiva mirando a India es una iniciativa desde aquí, Madrid-España, de un grupo de personas con el impulso natural de ayudar a nuestros congéneres allí donde se necesite y hacerlo de un modo limpio, puro y directo.
 
La autora del reportaje ha viajado a India ya dos veces y en este segundo viaje ha buscado contactar con seres humanos necesitados y buenos a los que nosotros desde aquí podamos hacerles llegar ayuda para que ellos mejoren sus condiciones de vida, tanto a nivel de alimentación como de otros aspectos de salud y de educación. Y también que puedan desarrollar la conciecia de los derechos que la vida nos da a todos.
 
Comunidades enteras en que las familias viven con 100€ o 150€ al mes, trabajando una media de 18 horas diarias y en muy malas condiciones. Eso es habitual en India.
 
De este mismo viaje, hemos recibido representaciones de arte sagrado y es un honor tenerlas aquí. Hemos hecho con ellas piezas de alta decoración.
 
Con todas estas piezas se celebrará una primera subasta animada con el mismo espíritu que todo este proyecto tiene: Regalos para Todos.
 
Es un regalo para nosotros poder desarrollar esta ilusión y más a través de estas piezas tan valiosas y bellas. Es un regalo ya para la persona en la India que nos las ha facilitado. Queremos que sea un regalo para los que se las queden. Y que el beneficio sea también un gran regalo para nuestros congéneres necesitados.
 
 

Un mundo por descubrir

 
 
Un mundo por descubrir. Un mundo por sentir. Un mundo olvidado. Un mundo oculto. Saber que otros están allí. Saber que todo está conectado. Que todos somos iguales. Que vivimos en la misma Tierra. Respiramos el mismo aire. Nos bañamos en el mismo mar. Nos calienta el mismo fuego. Y sentimos el mismo espacio.
Recordar que todos tenemos las mismas manos que un día trabajaron la misma tierra. Los oídos que escucharon la misma música del Corazón. Los ojos que vieron el progreso o retroceso. La piel que sintió la misma brisa del mar. Los pies que caminan siempre en sentido correcto.
Y algunos olvidaron que una vez alguien nos amó y pensó en nuestra Felicidad.
Otros siguen caminando con la convicción de que estamos conectados y algún día alguien vendrá a decirme que su petición de ayuda le llegó.
 
Cierra los ojos. ¿Qué ves? Todo es oscuro. Y en la oscuridad una luz. Y en la luz un mundo. Un mundo que está por descubrir.
Ahora te pregunto, ¿qué hueles? Son especias que vienen a ti a través del mar. Ahora ya estas ahí. Da un salto a la inmensidad del mismo Océano que a todos nos alimenta. Y aquí estas. Bienvenido.
Seguro que alguna vez has oído hablar de este país. Seguro que India te suena.
 
Ojos redondos hambrientos y con ganas de saciar su necesidad. Y yo me pregunto, ”Si realmente Dios no quiere esto para nosotros, ¿qué estamos haciendo? ¿en qué perdemos el tiempo y en dónde no lo invertimos?”
En la Tierra hay recursos para alimentar a toda Vida.
 
Me paro aquí y siento dentro de mí un impulso. Y no es comer, beber, dormir, consumir, amar… Siento el impulso natural de Ayudar. Ayudar a que esta desigualdad sea cada vez menor. Aportar mi minúsculo grano de arena.
Una vez di un caramelo a un niño pobre. Ese niño sabía lo que tenía en su mano, alguna vez deseó poder tener el lujo de saborear un caramelo. Yo le permití a ese niño que cumpliera su pequeño sueño. Ese niño sabía de verdad el valor de un caramelo. Y yo en ese momento supe el valor de entregar. El valor de todo para todos.
Esto es un compromiso vital: Ayudar a nuestros congéneres.
 
No debo olvidar que mientras los países Occidentales están saltando de lo material a la búsqueda espiritual, en Oriente y en concreto en países como India, el cambio está sucediendo a la inversa, de lo Espiritual a cubrir un plano más material. El concepto de tener dinero más que de sobra en India, ha pasado a ser de una necesidad a una obsesión.
Por lo que la clave en esta búsqueda y nuevo proyecto es la de contactar con personas, comunidades, colectivos o familias con necesidad real y que aún permanezcan en la pureza, donde el ansia y la obsesión por el dinero no les supere, con el fin de ayudarles a mejorar sus condiciones de vida.
 
Primera dificultad: La cultura.
En India el valor de la responsabilidad es completamente relativo. Y si implicamos a un extranjero occidental, el margen de beneficio que puedan sacar será en lo que se sustentará la relación para un indio (desde luego, siempre va a haber excepciones).
Primer reto: encontrar personas que aún vivan desde la bondad.
 
Segunda dificultad: La lengua.
En India hay más de 20 lenguas; en mi caso debía buscar alguien que pudiera hacerme de traductor inglés-kanara (Sur) e inglés-Kashemira (Norte). El núcleo de comunidades o áreas más pobres se encuentra en los pueblos, aldeas y alrededores de las ciudades. En esos lugares, poca gente sabe inglés.
Segundo reto: encontrar a una persona que me tradujera.
 
Tercera dificultad: El valor espiritual.
El fondo de este trabajo se fundamenta en la pureza, en la guía del propio Espíritu. El valor espiritual lo engloba todo. Solo bajo una guía espiritual y sagrada el fruto que creemos será igual de puro, autentico y verdadero.
Tercer reto: que la persona que tradujera estuviera en un nivel de bondad y pureza suficiente para facilitar la comunicación.
 
Finalmente conseguí a una intermediaria en el Norte (Kashmir) y un intermediario en la zona sur (Karnataka).
 
En el Norte viajé al estado de Jammu y Kashmir, a la ciudad de Srinagar y conocí a la comunidad de los Khan. Varias familias agrupadas en comuna, que viven los seis meses de invierno en las montañas de Kashmir y los seis meses de Verano en Srinagar, para vender sus alfombras y telas tejidas en invierno. En la ciudad se ven obligados a dispersarse, ante la dificultad de permanecer agrupados por falta de espacio. Las circunstancias en las que viven son pésimas. El sueldo medio diario que cobran corresponde al cambio a 1,5€ por 9 horas, insuficiente para cubrir las necesidades de salud , comida y educación de toda la familia (de media cinco miembros). Los problemas de salud habituales son artrosis, reumatismo y problemas pulmonares.
 
En mi estancia en el Sur fui pocos kilómetros fuera de la ciudad a una pequeña zona rural, donde había otra especie de comuna de familias donde predominaba el sentimiento de ayuda. Cuando comunicamos nuestro propósito de ayudar, la voz corrió de una manera tan rápida, que en cuestión de veinte minutos reunimos un gran número de cartas de varias familias explicando sus problemas. La mayoría de las peticiones se centraban en una mejor educación para los niños y salud. Mi preocupación era qué responder en ese momento, de una forma franca pero sin robarles la esperanza. Desde mi espíritu, comuniqué que mantendríamos el contacto, y que no pusieran expectativas en que cubriríamos todas sus necesidades, y que la ayuda económica iría destinada en unos términos generales con el fin de ayudar de forma equitativa a todos.
 
Y aquí estamos, creando un Puente de unión entre occidente y oriente, entre España e India. Es solo el principio de un camino muy largo.
El proyecto de AYUDAR A NUESTROS CONGÉNERES DE INDIA está hoy abierto para ti también. Decide desde tu Ser y tú que ahora estás ahí detrás leyendo estas líneas…
… cierra los ojos, ¿qué ves? Ahora ves este país muy, muy pequeño, que se hace luz, y de la luz a la oscuridad, y de la oscuridad a la inmensidad, al espacio. Ahora da un salto a la grandeza del océano. Ahora estas aquí otra vez. Bienvenido.
 
Ahora sabes que hay un mundo nuevo descubierto y por desarrollar. Únete.
Gracias por leer hasta aquí.
Con amor,
Buha